Hand posturing en el autismo: ¿qué es?

Tiempo de lectura: 6 minutos

Postura de las manos en el autismo

El hand posturing en el autismo es una conducta motora que implica adoptar posturas específicas de las manos.

Estas posturas pueden incluir posiciones inusuales, como mantener los dedos extendidos, curvados o torcidos, o mover las manos de maneras específicas.

El hand posturing es una forma de estereotipia motora, un comportamiento repetitivo y aparentemente disfuncional que se encuentra con frecuencia en personas con espectro autista.

Las estereotipias motoras pueden implicar diversos movimientos, pero en el caso del hand posturing, se refieren específicamente a la posición o el movimiento de las manos.

El hand posturing puede aparecer en los primeros años de vida, a menudo antes del diagnóstico del trastorno del espectro autista.

Se considera una señal temprana, junto con otras conductas motoras atípicas o estereotipadas, como aletear las manos, balancearse o caminar de puntillas.

Aunque algunas personas pueden reducir la frecuencia de estos comportamientos con la edad, el hand posturing tiende a persistir de forma más atenuada u ocasional incluso en la edad adulta, especialmente en momentos de estrés, excitación o concentración.

Aunque puede disminuir en visibilidad o intensidad, a menudo sigue siendo un rasgo distintivo y característico de algunas personas autistas. En realidad, no es una característica exclusiva del espectro autista.

Por ejemplo, en personas TDAH, el hand posturing puede ser una forma de inquietud (jugueteo con las manos) o un movimiento inconsciente que puede servir para mantener la atención o controlar la hiperactividad.

Ejemplos de hand posturing en el autismo

Como se mencionó, el término “hand posturing” en el autismo se refiere a posturas o movimientos específicos de las manos que se observan con frecuencia en personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA).

Estos gestos incluyen:

  1. Manos juntas: Un ejemplo común del hand posturing es la de las manos firmemente entrelazadas frente al cuerpo o el pecho. Esta postura puede reflejar un intento de autorregulación sensorial o una forma de mantener las manos ocupadas en situaciones sociales o ambientales estresantes. Se observa a menudo en contextos que requieren calma, como durante una conversación o al esperar.
  2. Una mano sujetando a la otra: Este gesto ocurre cuando una mano agarra o aprieta a la otra, a menudo de forma rígida o compulsiva. Puede servir para proporcionar una forma de información táctil tranquilizadora o como estímulo para reducir la ansiedad. Este tipo de postura es particularmente común en momentos de incertidumbre o sobrecarga sensorial.
  3. Manos de dinosaurio: Las manos pueden mantenerse en una posición similar a las extremidades anteriores de un dinosaurio, con las muñecas dobladas y los dedos ligeramente curvados o elevados hacia el pecho. Esta postura, a menudo acompañada de movimientos excitados o nerviosos, como balancearse o saltar, es común en momentos de intensa emoción, ya sea positiva o negativa.
  4. Dedos torcidos: Los dedos pueden entrelazarse o manipularse repetidamente, a menudo con movimientos simétricos o patrones específicos. Este comportamiento se observa comúnmente en momentos de profunda concentración, como al ver un video favorito o al pensar intensamente en algo.
  5. Dedos entrelazados en espiral: Los dedos se entrelazan de forma compleja, creando patrones repetitivos. Este comportamiento se observa a menudo en momentos de profunda concentración o cuando la persona está inmersa en una actividad estimulante.
  6. Puños cerrados intermitentes: Las manos se cierran en puños y se abren rítmicamente, a menudo acompañando pensamientos intensos o situaciones de nerviosismo. Este gesto también se puede observar durante la espera o en momentos de frustración.
  7. Dedos en pico: Los dedos se juntan formando un pico, repitiéndose a menudo este gesto rápidamente. Este tipo de postura es común al manipular objetos pequeños o durante momentos de concentración.
  8. Frotarse las manos: Se frotan las manos o los dedos contra la palma. Este gesto puede ser lento y rítmico o rápido y nervioso, y se utiliza a menudo como método de autorregulación en situaciones de espera o estrés emocional.
  9. Golpeteo pulgar-palma: El pulgar se pasa repetidamente por la palma de la otra mano o de la misma. Este movimiento se utiliza como estimulación táctil y se puede observar durante momentos de concentración o espera.
  10. Manos rígidas con dedos tensos: Algunas personas con autismo mantienen las manos rígidas con los dedos rectos y separados. Este tipo de postura puede mantenerse durante períodos prolongados y suele asociarse con tensión muscular, excitación o sobrecarga sensorial.
  11. Dedos en abanico: Los dedos se extienden y se mantienen rígidos en una posición similar a la de un abanico. Este movimiento puede ir acompañado de una rotación de las muñecas o un movimiento ondulante de las manos. Este comportamiento es típico en momentos de alta excitación o estimulación sensorial intensa.
  12. Manos ocultas o cubiertas: Algunas personas pueden esconder las manos bajo las axilas, entre las piernas o en los bolsillos, manteniendo una postura rígida. Esto puede ser una estrategia para reducir el contacto con estímulos externos o para tranquilizarse.
  13. Movimientos bruscos de las manos: Las manos se mantienen en posiciones inusuales, como por encima de la cabeza o delante de la cara, y luego se sacuden repentinamente en otra dirección. Este comportamiento suele estar relacionado con la búsqueda de información propioceptiva o en respuesta a estímulos sensoriales específicos.
  14. Manipulación con un objeto: En algunos casos, el hand posturing se combina con el uso de un objeto. Por ejemplo, una mano puede sostener un objeto favorito, como un juguete, mientras que la otra lo toca o manipula de forma estereotipada. Este comportamiento puede ser una forma de integrar estímulos sensoriales táctiles o visuales.
  15. Manos detrás de la espalda o por encima de la cabeza: En algunas situaciones, las manos se mantienen en posiciones poco convencionales, como detrás de la espalda o por encima de la cabeza, y se mantienen así durante períodos prolongados. Esto puede reflejar una necesidad de estímulo propioceptivo o un gesto relacionado con la comunicación no verbal.
  16. Temblor de dedos: Los dedos tiemblan rápidamente o se mueven rítmicamente ante los ojos, a menudo como una forma de estimulación visual. Este comportamiento es particularmente común en niños con autismo y puede ir acompañado de fijaciones en objetos o luces.
  17. Palmas hacia arriba: Las manos se mantienen con las palmas hacia arriba y los dedos ligeramente curvados. Esta postura suele mantenerse de forma pasiva o durante una actividad que requiere concentración.
  18. Pulgar agarrado por otros dedos: Un pulgar se agarra y se aprieta con fuerza con los otros dedos de la misma mano. Este comportamiento es particularmente común en momentos de estrés y parece proporcionar una forma de estimulación táctil tranquilizadora.
  19. Manos ahuecadas: Las manos se mantienen ahuecadas, a menudo cerca del pecho o la cara. Esta postura se utiliza a veces para centrar la atención en un objeto o aislar un sonido específico que se amplifica mediante la posición de las manos. Puede ocurrir en momentos de excitación o al explorar estímulos sensoriales.
  20. Palmas juntas: Las palmas se presionan entre sí con fuerza variable. Esta postura suele ser rítmica, alternando presión y relajación. Puede ser un gesto tranquilizador o una forma de obtener estimulación táctil y propioceptiva.
  21. Manipulación de las uñas: Una persona puede tocar o presionar las uñas, creando sensaciones táctiles únicas. Este comportamiento se observa a menudo durante la concentración o en momentos de reflexión.

El hand posturing en el autismo es un comportamiento único que varía de una persona a otra.

Es importante considerar que el hand posturing no es necesariamente un problema que requiera corrección, a menos que interfiera con la calidad de vida o cause dificultades funcionales.

Una de las circunstancias en las que el hand posturing puede ser molesta es durante el sueño. Cuando las posiciones inusuales de las manos (por ejemplo, dedos encorvados, palmas contraídas o tensión muscular) persisten durante la noche, pueden presentarse entumecimiento, hormigueo, sensación de adormecimiento al despertar y dolor articular y muscular.

Además de esto, el hand posturing generalmente no es un problema, sino una característica neuro divergente, similar a otras manifestaciones conductuales relacionadas con la autorregulación sensorial y motora.

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